martes, 9 de abril de 2013

Zamora

Zamora, la ciudad con la mayor concentración de arte románico de Europa, con más de veinte templos en su casco urbano, es ahora también conocida por el que siempre ha sido uno de sus patrimonios histórico artísticos más desconocidos, su arquitectura Modernista.
  
Zamora, conocida principalmente por los testimonios de su esplendor medieval, vivió una segunda edad de oro de la arquitectura entre 1875 y 1930.
De entre los estilos que se desarrollaron por entonces en ese municipio destaca el Modernismo, que tuvo como protagonista a Francesc Ferriol Carreras (1871-1946).
Formado en la Escuela de Barcelona y discípulo de Lluís Domènech i Montaner, tras desarrollar una intensa actividad profesional en su localidad natal, llegó a Zamora a principios de 1908 como arquitecto municipal, donde permaneció hasta 1916
Ferriol fue un arquitecto de una gran calidad, legó a la ciudad un extraordinario patrimonio modernista de gran entidad y contribuyó a renovar el caserío medieval.
Buen ejemplo de todo ello son las casas de Gregorio Prada (1908) y de Norberto Macho (1915), ambas situadas en la plaza de Sagasta, que presentan las características más sobresalientes del estilo de Francesc Ferriol, la verticalidad, la abundancia de las líneas curvas, la decoración vegetal y una exquisita minuciosidad.
Otro espacio central de la ciudad es la Plaza Mayor, donde el arquitecto proyectó la casa Gato (1912), que comparte los elementos indicados y remató con una solución acastillada que también empleó en la Casa Tejedor (1913), situada en la Puerta de la Feria.